Blog de la Mano de Fátima

La mano de Fátima y las Mandalas

La Mano de Fátima es uno de los símbolos que más se interconecta con las religiones antiguas, por ende, es común verla representada tanto en tatuajes como en talismanes, usualmente con otro símbolo muy importante dentro del hinduismo: las mandalas. La conjunción de ambos elementos fortalece la idea de la protección, el alejamiento de las malas energías y la paz interior. La mano de Fátima y las Mandalas nos guían a construir una vida estructurada y organizada.

Una vía de conexión con la divinidad

La palabra mandala significa “círculo o rueda” en sánscrito, pero estas pueden incluir diferentes formas geométricas. Sin embargo, lo que en principio elude a un concepto geométrico, tiene una profunda conexión con la espiritualidad, ya que estas intrincadas y hermosas formaciones representan todas las esferas del universo personal concentradas en un mismo lugar. Las mandalas son, entonces, un contenedor del espacio sagrado y de las cosas que importan.

En el budismo, hacer una mandala es parte de la rutina de meditación. Su construcción es un recorrido que trasmite las vivencias de la persona que la hace, ayudándola a encontrar su centro energético y depurarlo de las malas energías. Es así como la unión representativa entre la Mano de Fátima y las Mandalas cobra sentido, sobre todo si las primeras tienen el ojo que alude a la conciencia.

La suerte y la protección que ambos símbolos traen tienen como génesis la idea de orden y estructura. Si logras conectarte con tu Yo interior y logras ordenar tu vida en todos sus aspectos, estarás en sintonía con la razón, que es lo más cercano a la divinidad. Además de alcanzar la bendición divina, podrás alejarte a ti mismo del mal, sobre todo si eres consciente de tus propias vivencias y de cuáles aspectos debes cambiar.

La unión de la Mano de Fátima y las Mandalas dan un matiz psicológico al símbolo y, de hecho, si piensas hacerte un tatuaje con este diseño, vale la pena que intentes construirlo tú mismo. Esto te servirá para drenar pensamientos negativos y le dará un toque más personal a la construcción que llevarás de manera permanente en tu piel.

La mano de Fátima en el Hinduismo

Aunque el origen de este símbolo tiene sus bases en el islamismo, en india también existe gracias a la influencia musulmana que tuvo lugar durante la época de invasión y la conformación del imperio conocido como el Gran Mogol. La interpretación india, que es parecida a la de otras religiones en cuanto al tema de la protección, se inclina más hacia un gesto sagrado que se relaciona con Buda. De esta manera, la Mano de Fátima en el Hinduismo también tiene su influencia.

Un gesto sagrado para los indios

Ganesha y la Mano de FátimaHace más de 1500 años tuvo lugar la invasión de los musulmanes al territorio de India, siendo un suceso sangriento que algunos historiadores califican como el peor genocidio de la historia. No obstante, estos siglos de convivencia con periodos de paz y con episodios bélicos trajeron una gran influencia religiosa sobre los habitantes locales que eran politeístas, una tendencia que no se extinguió a pesar de los esfuerzos por parte de los musulmanes.

Aunque el símbolo habla en parte sobre la presencia de un solo Dios vigilante y protector, dado el monoteísmo de los musulmanes, la mano de Fátima en el Hinduismo adquirió la interpretación de un gesto sagrado que podemos ver en muchas representaciones de Buda y otras deidades Hindúes.

Al gesto sagrado se le llama Abhaya Mudra. De acuerdo con la etimología, Abhaya, es una palabra en sánscrito que significa “ausencia de miedo”. Por su parte, Mudra alude a la posición o gesto sagrado que generalmente se hace con las manos. En este sentido, colocar la mano derecha a la altura del pecho como si se tratara de un juramento, dejando descansar la izquierda sobre el muslo, es un gesto que atrae la protección y bendición divina, suprime los temores y aleja el mal.

Los mudras se utilizan tanto en la meditación budista como el Yoga hinduista, existiendo 24 de su tipo que acompañan a las asanas (posturas corporales). Este gesto se ha vuelto una parte muy importante de la iconografía de las deidades en India, por lo que la mano de Fátima en el Hinduismo ha tenido una gran influencia.

Realiza tu propio boceto de la mano de Fátima

Si estás pensando en hacerte tu propio dibujo para un tatuaje o para crear tu propio talismán en un cuadro hecho por ti mismo, la técnica para dibujar una mano de Fátima es muy sencilla y podrás dominarla en unos cuantos pasos. Lo mejor es que puedes añadir elementos simbólicos a tu antojo y hacerla a todo color o en blanco y negro. Es importante alejar el mal de tu vida y aquí te enseñaremos a realizar tu propio dibujo de la Mano de Fátima.

Saca el artista que llevas dentro

Así como las mandalas, la Mano de Fátima es un dibujo que contiene muchos elementos y detalles pequeños. Para empezar, si quieres realizar tu propio dibujo de la Mano de Fátima, entonces debes reunir los siguientes elementos: un lápiz, una hoja de papel bond del tamaño que prefieras para esta obra de arte, una regla o escuadra, un plumón negro y colores (es opcional, pues también quedan muy hermosas en blanco y negro).

  • 1. Lo primero es hacerle un margen de 3 cm de grosor en cada lado a la hoja. Une todos los extremos de manera que te quede un rectángulo grande en el medio.
  • 2. En la parte superior, mide con la regla y marca el centro de la hoja. Una vez que lo consigas, marca dos puntos en sus laterales. Une estos dos puntos laterales formando un rectángulo pequeño que quedará completamente centrado.
  • 3. Basándote en esta pequeña formación, mide 3 cm de cada lado y marca una pequeña línea que te sirva de guía.
  • 4. Luego, divide la mitad de la hoja en sentido horizontal haciendo una línea punteada. Añade 1 cm hacia arriba y otro hacia abajo formando otro rectángulo.
  • 5. Utiliza los puntos de referencia a los lados del pequeño rectángulo superior, traza una línea vertical hacia el del centro y repite el procedimiento del otro lado.
  • 6. Para terminar tu propio dibujo de la Mano de Fátima, redondea los rectángulos que se han formado y en la parte inferior traza unas líneas arqueadas para darle la típica forma de la mano. Finalmente, adorna con los elementos que prefieras.